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Problemas de no reponer un diente caído

No reponer un diente caído puede tener muchas consecuencias en tu salud bucodental. El uso de implantes, si bien muchos los utilizan por una cuestión puramente estética, también ayuda a que nuestra boca pueda seguir cumpliendo sus funciones naturales.

Perder un diente puede traer muchas consecuencias. Desde dificultad para masticar los alimentos hasta sufrir problemas en el habla. La falta de piezas dentales puede entorpecer los puntos de apoyo que utiliza la lengua para modular bien las palabras.

¿Qué problemas puede traer un diente caído?

Pérdida de la función masticatoria

Al perder una pieza dental se ve afectada nuestra rutina diaria de alimentación. Junto con la salivación, la masticación es el primer paso de la digestión. Por lo que no reponer el diente caído puede traer problemas nutricionales a mediano o largo plazo.

Sobrecarga en los dientes

Si bien parece una contradicción, al perder una o varias piezas dentales el resto de las piezas deben asumir la función que se ha perdido. Cada pieza está diseñada para una función específica, los incisivos cortan, los caninos desgarran y los molares trituran. Cuando una de estas piezas falta el resto debe hacerse cargo de ocupar su función. Esto puede generar una sobrecarga y causar daños en la estructura dental.

Problemas fonéticos.

Como dijimos, la lengua utiliza los dientes como punto de apoyo para producir los sonidos que utilizamos para comunicarnos. Si alguno de estos faltan puede verse comprometida la función fonética de nuestro aparato bucal.

Pérdida de hueso

Aunque parezca extraño, los huesos que sostienen los dientes necesitan de la presión masticatoria para preservarse correctamente. Al perder una pieza dental, el reborde alveolar comienza un proceso de reabsorción fisiológica. Esta pérdida puede afectar también a las crestas de las piezas cercanas. Lo que provocaría una afección periodontal en los mismos.

Movimientos de los dientes restantes

En pocas palabras, cada pieza dental ocupa un lugar determinado dentro de nuestra boca. Este espacio se mantiene gracias a la fuerza que ejercen los dientes que se encuentran a cada lado. Por ende, si perdemos alguno de estos, los que se encuentran adyacentes al espacio vacío tenderán a moverse para llenarlo.

Maloclusión

Si falta una pieza, el resto se moverá para llenar el vacío. Esto puede traer problemas de maloclusión en los dientes restantes. Lo que podría provocar afecciones de la articulación temporomandibular del paciente.

Inseguridad

Si bien este artículo se centra en los aspectos clínicos. No podemos dejar de lado el factor humano y psicológico de lo que implica la pérdida de una pieza dental. Las consecuencias pueden ir desde desarrollar hábitos con el objetivo de enmascarar dicha ausencia, como dejar de sonreír; hasta cambiar la forma de hablar para evitar mostrar el espacio vacío.

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Fuente: Consecuencias de no reponer un diente

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